Enuresis primaria y secundaria

Durante el desarrollo infantil, los niños y niñas pasan por distintas etapas en las que van sumando una serie de habilidades y aprendizajes. Gracias a estos, van madurando y se van haciendo mayores, tanto a nivel físico como emocional y cognitivo.

Uno de estos aprendizajes es la adquisición del control voluntario de los esfínteres para la micción y es cierto que no todos los niños aprendan a la misma edad. De hecho, es normal que ciertos niños y niñas tarden un poco más en dejar de mojar la cama y, muchas veces, esto se va resolviendo de forma espontánea. No obstante, es recomendable acudir al pediatra para poder confirmar si el niño sufre de enuresis.

Existen varias distinciones por tipos de enuresis, entre los que destaca la diferenciación entre enuresis primaria y secundaria.

Enuresis primaria

En el caso de la enuresis primaria, el niño o la niña ya ha alcanzado los 5 años de edad, pero aún no ha aprendido a controlar los esfínteres para evitar la micción; es decir, nunca ha dejado de mojar la cama. Estas pérdidas ocurren porque durante la noche, cuando se le llena la vejiga, el niño no se despierta para ir al baño, momento en el que se produce el escape de orina.

Enuresis secundaria

Sin embargo, los pequeños que sufren de enuresis secundaria sí que durante un periodo han adquirido el control de la micción por la noche, durmiendo tranquilamente y sin mojar la cama. No obstante, a veces puede pasar que, por algún motivo, un día pierden el control de los esfínteres durante el sueño y vuelven a mojar la cama de forma recurrente.

En este caso, es posible que el niño o la niña se sienta frustrado porque ya había dejado de mojar la cama y vive lo que le está ocurriendo como un retroceso en su desarrollo.

Diferencias entre la enuresis primaria y de la secundaria

Es importante conocer a fondo y clasificar los distintos tipos de enuresis y sus diferencias, ya que el enfoque diagnóstico y terapéutico aconsejado por el pediatra será distinto.

En primer lugar, la enuresis primaria es dos veces más común que la secundaria. Esto ocurre porque, generalmente, una vez que el niño ha aprendido a controlar sus esfínteres, dejará de mojar la cama durante la noche.

El segundo dato importante es que los factores que originan la enuresis primaria y la secundaria son distintos.

La primaria puede ser causada por factores genéticos o enfermedades. Estas últimas suelen manifestarse antes por otros síntomas, no sólo por la enuresis. En cualquier caso, es recomendable consultar con el médico para que pueda estudiar el cuadro clínico de tu hijo y detectar que pueda haber originado episodios de incontinencia.

En cambio, en la enuresis secundaria, las causas más frecuentes son los problemas psicológicos, incluyendo trastornos emocionales y situaciones estresantes. Factores psicoafectivos como la muerte de algún familiar, separación de los padres, conflictos en el colegio, nacimiento del hermanito, pueden estresar el niño tanto que vuelva a mojar la cama por la noche, a pesar de que haya ya aprendido a controlar sus esfínteres.

Además, la enuresis secundaria puede ser producida por estreñimiento, infección urinaria u otros problemas de origen físico transitorios. Por esto, es recomendable apuntar en el calendario miccional, también la defecación y sus características y acudir al médico en cuanto se noten anomalías.

Tanto la enuresis primaria como la enuresis secundaria pueden tener un impacto emocional importante tanto en los niños como en sus familias. Es por esta razón que, sea cual sea el tipo de enuresis, si el problema surge y persiste es necesario que los padres vuelvan a consultar con un profesional para encontrar una solución o tratamiento adecuado.

En cualquier caso, es importante enfrentarse a la situación con positivismo: por esto, Drynites apoya a todos los niños y a los papás con sus braguitas y calzoncillos absorbentes DryNites® y con su protector de cama DryNites®, para que esta etapa sea mucho más fácil, cualquiera que sea el tipo de enuresis.

Configuración de Cookies